La Secretaría de Hacienda y Crédito Público está considerando ahora a las empresas que ofrecen servicios de Outsourcing como una actividad vulnerable al negocio de lavado de dinero… El Universal

LENGUAJE Y GÉNERO

El lenguaje es una representación de la realidad, de la manera cómo concebimos al mundo, que determina nuestro comportamiento pues reproduce valores, sentimientos, creencias y estereotipos, perpetuándolos de generación en generación; es una forma sutil de transmisión de modelos y patrones sociales. El lenguaje es poder y lo que no se nombra, no existe.

En el lenguaje verbal y escrito, el abuso de los sustantivos masculinos para designar a colectivos que están compuestos de hombres y mujeres supone una representación errónea de la realidad y contribuye a mantener la invisibilidad de las mujeres en la vida social. Las mujeres no se nombran en el momento mismo en que se produce la comunicación; si no están nombradas, no existen.

El empleo del lenguaje no sexista ayuda a visibilizar a las mujeres, favorece la transversalidad de la perspectiva de género, incorpora el punto de vista de las mujeres y responde al deber de todo servidor público de promover, proteger, respetar y garantizar los derechos humanos.

Sugerencias:

Utilizar correctamente las formas masculina o femenina de los sustantivos según corresponda con la realidad, específicamente tratándose de cargos y profesiones: si se trata de una mujer, llamarla arquitecta (no arquitecto), o la ponente (no el ponente), la perito (no el perito).

Usar los sustantivos masculinos y femeninos (en cualquier orden). Ejemplo: “hombres y mujeres aquí presentes”, “ciudadanas y ciudadanos”, “jueces y juezas, “maestras y maestros”, teniendo cuidado de no usar esta fórmula demasiado ya que puede tornar al lenguaje pesado, enfadoso, artificial, da motivo a dilaciones y burlas frecuentes y atenta en contra del principio de economía del lenguaje.

No usar expresiones que impliquen dominio o posesión sobre las mujeres (la mujer del señor X), ni frases estereotipadas o que implican marginación, inferioridad o desprecio hacia las mujeres (las mujeres no trabajan porque se dedican al hogar).

Otra propuesta es simplemente evitar el abuso del vocablo masculino como genérico, sustituyéndolo tanto como se pueda por otro sustantivo cuyo significado sea similar según el contexto o por una estructura gramatical distinta, como aquella en que se elimina la forma explícita del sujeto. Ejemplos:

LENGUAJE SEXISTA LENGUAJE NO SEXISTA
El hombre. La persona
El que (promueve) Quien (promueve)
El quejoso La parte quejosa
El experto La persona experta
Otros, esos, aquéllos, éstos Otras, esas, aquellas personas; este grupo
Muchos, pocos Una mayoría, una minoría
Los jóvenes, los niños, los trabajadores, los alumnos, los pobladores, los ciudadanos, los descendientes, los electores, los jueces, los indígenas, los jornaleros, los magistrados, los funcionarios públicos, los profesores La juventud, la niñez, el personal, el alumnado, la población, la ciudadanía, la descendencia, el electorado, la judicatura, la población indígena, la población jornalera, la magistratura, el personal del servicio público o funcionariado, el profesorado.
El actor, el usuario, el beneficiario, el invitado, el experto, el denunciante. Quien promueve, quien usa, quien recibe el beneficio, quien fue invitado, quien denuncia.
El presidente, el coordinador, el secretario, el superior, el jefe, el director. La presidencia, la coordinación, la secretaría, la superioridad, la jefatura, la dirección.
El promovente deberá Se deberá

Usted deberá

* Para mayor información, consultar las recomendaciones 14.1 y 109 de la UNESCO (1987 y 1089), la recomendación del Consejo Ministerial Europeo de 1990 y el Informe sobre el lenguaje no sexista del Parlamento Europeo de 2008.

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